NUESTRO MARTIR

José María Poyatos Ruiz

Oriundo de Rus

Joven militante, obrero en la orujera de D. Baltasar Lara.

Vivió en la calle 14 de Abril, hoy Avenida de la Constitución nº 12.

Miembro de la Acción Católica y Adoración Nocturna

Muere Mártir, tal y como había predicho, el 3 octubre 1936

ante la Cruz del Cementerio de Úbeda.

Fue Beatificado, juntamente con otros 6 mártires de Jaén,

     En Tarragona el día 13 de octubre de 2013

 

 

Nació el 20 de Octubre de 1914 a las 12 horas en el municipio de Vilches, provincia de Jaén, (donde estaba su padre realizando unos trabajos para el Ministerio de Obras Públicas), en el seno de una familia profundamente cristiana. Era hijo de Blas Poyatos Sánchez y de María Ruiz Rodríguez, ambos naturales de Rus, municipio también de Jaén.

  • Fue bautizado en la Parroquia de S. Miguel Arcángel de Vilches por D. Claudio Fuentes Sanjuán, siendo la madrina su abuela paterna Dª. Catalina Sánchez.
  • Cursó sus primeros estudios en Rus en la Escuela Nacional que regentaba como maestro D. León Marín Sanz.
  • Hizo su primera comunión el día de la Ascensión, en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Rus, entre los años 1921 ó 1922.
  • Vivió en Tíscar, Jaén, Aldeaquemada, Rus, donde regentó una tienda de comestibles y en Úbeda donde trabajó en una fábrica de aceites y orujo.
  • Humilde, sencillo y con una simpatía arrolladora destacó por su profunda fe, cristiano practicante, valiente, fiel a Dios y comprometido con su fe. Catequista, miembro de Acción Católica y de la Adoración Nocturna. animador de otros jóvenes en el seguimiento de Jesucristo. A través del Bautismo se había injertado en Cristo, entrando en la Iglesia y enriquecido por la fuerza del Espíritu, miembro activo, misionero entre los suyos, apóstol en su puesto de trabajo y en su ambiente animador de grupos, colaborador en las parroquias, generoso y lleno de caridad cristiana. Cristiano, practicante y apóstol, modelo para los jóvenes de fidelidad y amor a Dios, sin miedo a hablar de su fe. Valiente, que no buscó la muerte que afrontó con gallardía, sin delatar a nadie, proclamando su condición de cristiano y del perdón aprendido de Jesús ·-”Padre perdónalos que no saben lo que hacen”
  • Un enamorado de Cristo hasta dar la vida por Él, el día 3 de Octubre de 1936

 

Traslado a Úbeda: José María se incorporó a las tareas de la orujera de Baltasar Lara en Diciembre 1935. Al comienzo desde Rus, el desplazamiento lo hacía a pie (no en el tranvía de la Loma” ya que acomodarse a sus horarios le haría perder mucho tiempo).

Para evitar los desplazamientos alquilan una vivienda en Úbeda donde vive, desde diciembre del 1935, con su hermana María del Castillo en la calle 14 de abril nº 12, hoy Avenida de la Constitución. Los primeros meses pasan desapercibidos viviendo en paz y procurando encajarse en el nuevo ambiente.

Apostol .– Conectó muy rápidamente con la Parroquia de S. Nicolás y allí solicitó pertenecer a la Acción Católica (recibo 31 -3- 36), siendo presidente de la misma Andrés Escalzo, y compañero D. Juan Pasquau. Esto le llevó a ser testigo de la fe ante sus compañeros de trabajo,(daba doctrina cristiana a los hijos de sus compañeros y también montó una “especie de escuela” para chicos que no podían ir durante el día), por lo que rápidamente quedó fichado, después perseguido y finalmente expulsado de su trabajo.

También frecuentaba la iglesia de Santa María, cuyo joven Coadjutor D. Juan Rubio Sánchez que era el consiliario de la Adoración Nocturna, que moriría asesinado juntamente con su hermano sacerdote en agosto de 1936.

Obrero cristiano.- En el trabajo de la fábrica se distinguió por el cumplimiento de su deber siguiendo las directrices de la doctrina cristiana. Al comienzo se le encargó un trabajo consistente en descargar camiones, trabajo duro que no rehuía, sino que realizaba con gusto y disponibilidad. El día de S. José de 1936 le comunican que pronto pasaría a la refinería y después a la oficina. Para esto contribuyo su preparación, sus cualidades y la intercesión del superior de la Trinidad.

Pronto comienzan los problemas y dificultades:

– Por el sitio por donde tenía que pasar con las espuertas llenas, unos compañeros malintencionados le hicieron una cruz en el montón de orujo, para que las pisase. Él al darse cuenta, la tapa con decisión y después comentó a su hermana: “Prefiero la muerte, a ver la cruz por el suelo”.

– Ante las tensiones provocadas por problemas salariales, se niega a secundar las reivindicaciones que él creía injustas, por parte de sus compañeros y le confiesa a su hermana: “Me hicieron un cerco y todos parecían enemigos a mi alrededor. No les he buscado y sea lo que Dios quiera” “yo no les temo, lo único que pueden hacer es hablar contra mí, o quitarme la vida, pero no cederé ante lo que no esté bien ni ante las injusticias”.

– El se niega a protestar en contra de la dirección de la fabrica porque cree que la crítica es injusta y cuando la fábrica extractora de aceite, cayó en julio, en manos de un comité de trabajadores, sus mismos compañeros deciden despedirlo “por tener ideas contrarias a los nuevos dirigentes”, pagándole el despido legal”

Profeta: – En marzo del 36 confiesa con tristeza a su hermana. ”Hoy me he negado a ir con mis compañeros a una manifestación pública, abiertamente contraria a mis creencias, y he sido increpado por mi jefe”. ”Serán perseguidos muchos sacerdotes y muchos cristianos. Un gran número de ellos alcanzarán la corona del martirio.. todas las iglesias serán saqueadas y en toda España se derramarán muchas lágrimas”.

– No fueron estas las únicas revelaciones que hizo a su hermana, también le comunicó: “este Barrio en que vivimos quedará moralmente saneado y todos estos terrenos – señaló la zona que había por detrás del patio, hacia la derecha, junto a la carretera de Baeza- serán adquiridos por una Orden Religiosa, que se establecerá en ellos , edificando Escuelas o Colegios y que en el interior de su recinto levantarán una Iglesia que consagrarán al Corazón de Jesús, y el oro de este ajustador- -se señaló el dedo- pasará a formar parte de la primera llave del Sagrario de esa Iglesia” y la entrada de Úbeda, por el paseo del León , la denominarán, Avenida de Cristo Rey”. (Ambos anuncios se han cumplido). Su anillo se destinó a tal fin y al colocar la primera piedra del templo dedicado a Cristo Rey,(12-2-1952) en ella fue grabado el nombre de José María Poyatos, por expreso deseo del Padre Villoslada.

También predijo el día, modo y circunstancias de su muerte.

“Un día le preguntó a su hermana;-¿Que Santo se celebra el día 3 de Octubre? Y su hermana le contestó -Santa Teresita del Niño Jesús. – Pues muy pronto habrá en ese día otro mártir; porque a mí me han de matar por Cristo el 3 de Octubre. Vendrán por mí, porque yo desde luego no voy a buscarme la muerte, y me llevarán al sitio que tenga que ir para declarar; más allí, por mucho que me pregunten, nada diré contra nadie ni contra nada. Me atarán las manos al pecho y me conducirán al lugar destinado. Comenzarán a dispararme desconcertadamente; me darán aquí (señaló el muslo) y aquí en la mano sobre el pecho; ninguna bala me pasará me gritarán;

                  “¡Morirás!” Y yo le contestaré: – Sí, moriré, pero cuando Dios quiera. Entre disparos e insultos pasaré un verdadero calvario. Les diré muchas veces: – “Cristo no muere, el Corazón de Jesús reinará triunfalmente en España”. Cuando se le irá agotando la munición, me darán un tiro aquí (señaló la nuca y caeré así: (señaló una postura misteriosa). Entonces me envolverá la sangre del martirio y mi alma volará inmediatamente al Cielo, donde me estarán esperando los muchos amigos que allí tengo. Mi martirio será muy comentado y ello dará mucha Gloria a Dios Nuestro Señor (…) Mientras tenga vida repetiré muchas veces: ¡Viva Cristo Rey! Y así mi último aliento será mi último ¡Viva Cristo Rey!.

                  Me verás después de muerto y cuando pases por el lugar de mi suplicio lo conocerás, porque allí verás una mancha de sangre líquida, fresca, como si acabara de salir; igualmente verás un charco de sangre líquida en el sitio donde encontrarás mi cadáver, el cual veras en la misma postura que tomé al morir. Pero tu no sientas, porque “¡Que alegría mas grande recibir la corona del martirio y qué privilegio tan especial!”

María del Castillo su hermana, relata los últimos acontecimientos:

” El 18 de julio por la tarde van a la Trinidad para rezar el rosario, sintiéndose impresionados por el ambiente de tensión que se respiraba en la calle y sobre todo en la plaza del reloj. Por la noche se va a trabajar a la fábrica recomendándole a la hermana no abrir la puerta a nadie.

Domingo 19 julio por la mañana : Él le dijo a su hermana:“ No vamos a misa porque están deteniendo a la gente. Aquel mismo día van a detenerlo a él: “el patio estaba a unos cinco o seis metros de la puerta y José María se había quedado en él, volví la cara y llegó. Les dijo: “No tengo inconvenientes en ir con ustedes”. Se fue con los milicianos y lo condujeron a la inspección de policía donde quedó detenido.

La hermana entre tanto busca ayuda yendo a la casa-tienda del padre del Alcalde Duarte que con anterioridad les había ofrecido su ayuda… “se lo diré a mi hijo cuando vuelva”.

Vuelve a los dos días de nuevo a la casa: Al poco tiempo le comunican que ha sido despedido de la fábrica, que está en manos del comité de trabajadores.

Pasan todo el verano en una situación de reclusión, ya que les dice una vecina que han puesto vigilantes con la orden de que si sale a la calle le disparen. Les llega también la noticia de que su padre y hermanos han sido encarcelados.

La tarde del 2 de octubre 1936 se presentan los milicianos de nuevo en su casa. Esperan que vuelva la hermana que había salido de compras, se lo llevan a la inspección de policía. Entre tanto la hermana va a la inspección y le dicen que se lo habían llevado al Cuartel de Milicias, que estaba en el Casino en la mitad de la Corredera;   Miguel y Antonia encargados de la fábrica, le hacen pasar la noche con ellos… A las 3 de la madrugada se oyó el murmullo de unos grupos que pasaban. Eran los milicianos que acababan de asesinarlo y venían contando en voz alta todo lo sucedido. Un grupo se situó debajo de la ventana donde estaban ellas y con detalle contaron todas las incidencias del martirio, ensalzando su valentía y sus gritos de Viva Cristo Rey…hasta que le dieron el tiro en la nuca. El día 4 de octubre: autopsia y enterramiento en la fosa común.