VIDA ASCENDENTE

PARROQUIA Y VIDA   ASCENDENTE

Soy filius eclesiae que significa hijo de la Iglesia, o feligrés, y de la parroquia de San Juan Bautista, cosa que viene al caso porque el serlo me da lugar a exponer mi vivencia, con respecto a mi parroquia, joven parroquia a la que vi nacer, con su primer párroco todavía, D. Eusebio. Aquí deberían salir de mi pluma loas a nuestro cura, pero no es el lugar.

     El hecho es que de alguna manera, nació la parroquia y la parroquia se ha ido haciendo, creciendo como crece algo que tiene vida, y, a través de los años se va haciendo comunidad, algo tan raro y tan difícil de hacer hoy día. No me daba cuenta casi de ello, hasta que me llegó el momento de la jubilación, que a más de tener un significado de alegría parece ser que la persona que la disfruta, queda relegada y apartada de la sociedad, de los que le rodean, que le van dando de lado; a la que se le tiene deferencia pero con la que no se cuenta para la vida activa del tipo que sea ésta.

     Repito que noté que en mi parroquia ocurría algo, y esto me llamó la atención. Y esto es lo que, dándole vueltas y vueltas descubrí:

     Que nuestra sociedad ha cambiado (cosa que hasta el más torpe sabe), ha evolucionado y en parte ha involucionado, es una realidad, y para observarla no hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor, y examinarla aunque sea superficialmente, para darnos cuenta de que existen situaciones de vida, insospechadas hace 50 años. Pero me consta que un grupo de hombres y mujeres, que procedentes de los años atrás, se han dado cuenta de esa situación, de esa realidad social que les rodeaba, antes que yo, y sentían la exigente necesidad de intentar la solución de algunos de los problemas de esa sociedad, y para ello tomaron opciones de vida, para darles soluciones como respuestas a aquellos, haciendo un prueba en común y compartiendo una misma mentalidad, convertida en vida, dando como continuidad una definición de aptitudes, una Orientación de unidad por esa puesta en común y una manera de encauzar todas sus inquietudes.

     Las cuestiones, los temas y planteamientos, expuestos con orden y amplitud, dieron lugar a que esa mentalidad fuese desarrollándose, hasta formar criterio, y … ¡zas!, un día me topé con él. Ese criterio, esa manera de ver la vida de las personas mayores, de los que llaman de la tercera edad, de los que formamos la vejez, almacén de auténtica sabiduría, es el MOVIMIENTO DE VIDA ASCENDENTE, fin específico, como una solución a una problemática de vida concreta, llenarse de Cristo, llevar a Cristo a los demás, y ser otros cristos.

     En la parroquia hay un grupo de mujeres y hombres, sí, mayores, pero con la ilusión de la juventud, convencidos de que la vida y los ambientes han dejado de ser cristianos en muchos, en muchísimos aspectos, y estas personas de las que se puede pensar que la vida se les queda corta, quieren cambiar el mundo. Y lo van consiguiendo, van cambiando muchos mundos, el suyo, el de cada uno de ellos, el mío, el de tantísimos hombres y mujeres que pertenecen a Vida Ascendente, por la puesta en común en el conocer a Cristo, pero eso sí, con un conocimiento exacto de la realidad y con el convencimiento de que viviendo en gracia de Dios se podrá conseguir.

   El Movimiento de Vida Ascendente es:

     Movimiento de Iglesia. Está vinculado a la Conferencia Episcopal. Es Movimiento seglar: – Porque sus miembros son seglares. – Porque sus responsables son seglares. – Porque sus animadores son seglares.

Toda su actividad se condensa en tres palabras que el Papa Juan Pablo II ha considerado claves:

     Espiritualidad

     Amistad

     Apostolado.

     Por la Espiritualidad, se comparte y se cimenta la fe, se intenta vivir la vida real y se concreta en actos, en actitudes y motivaciones etc… conforme a Cristo.

     Por la Amistad, humana y cristiana que sabe crear amor, en medio de tanto egoismo, y encuentra ocasiones para proporcionar ayuda, consuelo y atención a todos, tanto dentro como fuera del grupo.

   Por el Apostolado, dando testimonio de vida evangélica en el propio ambiente, colaborando con los servicios pastorales, diocesanos y parroquiales. Ofreciendo oración y sacrificio.

     El Papa Juan Pablo II nos dice: sed sujetos activos de un periodo humano especialmente fecundo, y ante todo no os sintáis al margen de la Iglesia. Yo os aliento a continuar vuestra ruta, a ascender juntos en el amor de Dios y de los demás.

     Nuestro obispo D. Santiago: “La Iglesia espera mucho de vosotros, podéis y tenéis la obligación de hacer mucho por Ella en sus instituciones”.

     Pero yo sé que si la sociedad nos ha declarado clase pasiva, la Iglesia quiere a sus hijos mayores activos y diligentes, porque podemos poner al servicio del reino de Dios: nuestro tiempo abundante, nuestra sabia experiencia, nuestra madurez profunda y nuestra fe renovada.

     Y veo que no se pretende un HACER cristiano, que se traduzca en sólo manifestaciones externas. El movimiento pone su esfuerzo en el SER cristiano, porque cuando se ES, se HACE mejor todo lo que se puede y se tiene que hacer. Fuegos de artificio son el HACER sin SER, porque se convierte todo en cohetes a propulsión que revientan de golpe con chasquido y estruendo y desaparecen al momento.

     Pero hay quienes HACEN porque SON.

     Hay quienes PARECE que HACEN, y quienes HACEN POR parecer.

     Este grupo de mujeres y de hombres sabe que la problemática de hoy se puede resolver lo mismo que los problemas de hace 50 años, a base de testimonio y de rodillas, que son las grandes palancas del apóstol; no dándonos vergüenza de confesar que somos cristianos en cualquier ambiente, eso sí, dando testimonio por delante, con actitud de servicio. Cristo ya cuenta con nuestras flaquezas y negativas, pero sé que no nos podemos quedar en eso una vez arrepentidos, porque sería frenar su acción. Nos debe servir para respirar hondo y seguir adelante.

     VIDA ASCENDENTE es un movimiento cristiano para mayores de espíritu joven, asentado en la Parroquia de San Juan Bautista. Espera a cualquiera con los brazos abiertos.

FERNANDO CASADO CABALLERO

Año 2001.  Con motivo de los 25 años.